Cuanto se paga de seguridad social por una interna: guía 2025 con cálculos y ejemplos
¿Vas a contratar a una interna o ya trabajas como tal y quieres saber cuánto se paga de seguridad social por una interna? Esta guía 2025 con cálculos y ejemplos te explica, paso a paso, cómo calcular las cotizaciones, qué porcentajes aplicar (con ejemplos orientativos), qué trámites realizar y cómo afectan al coste final tanto para la persona empleadora como para la trabajadora. Hablamos en términos prácticos y con ejemplos numéricos para que veas cuánto sale realmente al mes y al año.
En las siguientes secciones encontrarás: la definición de interna y sus obligaciones, cómo fijar la base de cotización, un desglose orientativo de tasas para 2025, varios ejemplos (jornada completa, media jornada, salario por convenio), y los trámites formales que debes completar. También incluimos respuestas a las preguntas frecuentes que suelen surgir. Esta guía usa ejemplos numéricos ilustrativos para que puedas aplicar la fórmula a tu caso concreto y ajustar valores según la normativa vigente.
¿Qué significa “interna” y por qué cotizar a la Seguridad Social?
Definición y características de la trabajadora interna
Una interna es una persona empleada del hogar que presta servicios residiendo en el domicilio del empleador. Esto implica jornadas extensas y, a menudo, disponibilidad nocturna. ¿Por qué es importante aclararlo? Porque la condición de interna puede influir en la forma de computar la jornada, el salario y la base de cotización: se contabilizan horas efectivas de trabajo y, en muchos casos, un plus por convivencia o manutención cuando el empleador facilita alojamiento y comida.
Ser interna no exime de cotizar: la ley laboral y la seguridad social establecen obligaciones para empleadores y trabajadoras del hogar. Cotizar significa aportar para contingencias comunes, desempleo, formación y otras prestaciones, lo que da derecho a asistencia sanitaria, pensión y prestaciones por incapacidad o desempleo cuando proceda. Pensémoslo como invertir una parte del salario en protección social: hoy puede parecer un coste, pero es la red de seguridad cuando surgen imprevistos.
Obligaciones legales básicas para contratar y cotizar
Cuando contratas a una interna debes darla de alta en la Seguridad Social antes de que comience a trabajar. Esto formaliza la relación laboral y permite liquidar cotizaciones mensuales. Además, conviene firmar un contrato por escrito que especifique jornada, salario, descansos y condiciones de convivencia si aplica.
En la práctica, el empleador debe calcular mensualmente las cotizaciones sobre la base de cotización (normalmente ligada al salario bruto) y presentar los pagos a través del sistema de la Seguridad Social o el servicio de gestoría. No hacerlo puede generar sanciones y la obligación de regularizar con intereses. Por eso, la cotización no es solo un gasto: es cumplimiento legal y protección para ambas partes.
Base de cotización: cómo se calcula y qué incluir
Qué se considera salario y cómo determinar la base
La base de cotización se forma a partir del salario bruto y debe incluir todos los componentes retributivos que la normativa considera integrables: sueldo base, complementos salariales, pagas extraordinarias prorrateadas si se abonan así, plus por antigüedad si procede y otros complementos habituales. Si hay manutención y alojamiento, a menudo se puede pactar su valoración: puede restar una parte pero nunca dejar la retribución por debajo del salario mínimo legal o del convenio aplicable.
Para determinar la base mensual toma el salario bruto acordado para ese mes (incluye la parte proporcional de pagas extra si se prorratean). Si la trabajadora es interna y recibe alojamiento, conviene dejar constancia escrita del valor en el contrato para evitar discrepancias al computar la base. En términos sencillos: la base de cotización es el dinero sobre el que se aplicarán los porcentajes de la Seguridad Social.
Ejemplo práctico para fijar la base
Imagina que pactas un salario bruto mensual de 1.200 € y prorrateas las dos pagas extras a razón de 100 € adicionales al mes (2.400€/24 meses = 100€). La base mensual sería 1.300 €. Si además pactas manutención valorada en 150 €, convendría aclarar si se incluye en la base o se descuenta por alimentación; en muchos casos, la manutención no se integra como salario en su totalidad, pero conviene documentarlo.
Si la interna trabaja jornadas reducidas, la base se prorratea por horas trabajadas. Por ejemplo, si corresponde un 50% de jornada sobre la base anterior, la base efectiva será 650 €. Estos cálculos son la entrada para la cotización; en la siguiente sección verás cómo aplicar los porcentajes orientativos 2025.
Tasas orientativas 2025: desglose de aportaciones y ejemplos numéricos
Porcentajes orientativos y cómo se reparten (empleador vs trabajadora)
Para calcular cuánto se paga de seguridad social por una interna en 2025 conviene distinguir entre la parte que aporta el empleador y la que aporta la trabajadora. A modo orientativo (ejemplo práctico para explicar el método), podemos usar tasas guía: empleador 29% sobre la base y trabajadora 6% sobre la base. Estas cifras se usan solo como ejemplo para entender el cálculo; la normativa concreta puede variar según el país o actualizaciones regulatorias.
La lógica es sencilla: si la base es 1.300 €, la parte de la trabajadora sería 1.300 × 6% = 78 €, descontada de su nómina. La parte del empleador sería 1.300 × 29% = 377 €, que el empleador paga además del salario. El coste total mensual para el empleador sería 1.300 + 377 = 1.677 €, mientras que la interna percibiría 1.300 − 78 = 1.222 € netos antes de retenciones fiscales si aplican.
Recuerda: estas tasas son orientativas. Algunos conceptos como desempleo, formación, horas extraordinarias o contingencias profesionales pueden tener porcentajes específicos o límites en la base. Lo importante es entender la fórmula: Base × %empleadora + Base × %trabajadora = cotización total.
Desglose detallado por conceptos (ejemplo)
Si desglosamos las aportaciones en conceptos, tenemos típicamente: contingencias comunes, desempleo, accidente de trabajo y formación profesional. En nuestro ejemplo orientativo se podría distribuir así: contingencias comunes 22% (empleador) + 4.7% (trabajadora), desempleo 4% (empleador) + 1.55% (trabajadora), formación 0.6% (empleador) + 0.1% (trabajadora), y contingencias profesionales variable para el empleador 2.4%.
Supongamos que la base son 1.300 € y aplicamos la distribución anterior de modo orientativo. El total a cargo del empleador sería la suma de sus porcentajes: 22% + 4% + 0.6% + 2.4% = 29% ≈ 377 €. La trabajadora aportaría 4.7% + 1.55% + 0.1% = 6.35% ≈ 83 € (si usas 6.35% en vez de 6%). Esto muestra cómo conceptos pequeños suman al total y por qué el coste real supera al bruto salarial.
Ejemplos prácticos con cálculos completos
Escenario A: interna a jornada completa (ejemplo orientativo)
Vamos a aplicar el método con números claros. Supón salario bruto mensual 1.300 € (incluye prorrateo de extras). Usaremos tasas orientativas: empleador 29% y trabajadora 6.35% para calcular cotizaciones.
- Base: 1.300 €
- Aporte trabajadora: 1.300 × 6.35% = 82,55 €
- Aporte empleador: 1.300 × 29% = 377,00 €
- Salario neto aproximado (antes de IRPF): 1.300 − 82,55 = 1.217,45 €
- Coste total mensual para empleador: 1.300 + 377 = 1.677 €
Si quieres calcular el coste anual multiplicas por 12: salario bruto anual 15.600 €; cotizaciones empresa 4.524 € anuales; coste total anual ≈ 20.124 €. Estos cálculos te permiten planificar presupuesto y comparar opciones como contratación interina frente a contrato externo de centro especializado.
Nota: Si el empleador cubre manutención, en la práctica puede negociarse una reducción del salario monetario y ajustar la base, pero hay límites legales para no vulnerar el salario mínimo y para la inclusión de la manutención en la base.
Escenario B: media jornada y contrato de convivencia
Consideremos ahora media jornada: base prorrateada 650 €. Aplicamos las mismas tasas orientativas.
- Base: 650 €
- Aporte trabajadora: 650 × 6.35% = 41,28 €
- Aporte empleador: 650 × 29% = 188,50 €
- Salario neto aproximado: 650 − 41,28 = 608,72 €
- Coste total mensual para empleador: 650 + 188,50 = 838,50 €
En este escenario la proporción de deducción es similar pero el coste global baja. Es frecuente que la convivencia reduzca las horas efectivas; conviene dejar por escrito el régimen de descansos, tiempos libres y compensaciones para evitar conflictos y asegurar la correcta cotización por horas reales trabajadas.
Trámites, contratos y consejos para evitar problemas
Alta, liquidación mensual y modelos administrativos
Para que la cotización sea correcta debes dar de alta a la interna en la Seguridad Social antes de que comience a trabajar. La liquidación de cuotas suele hacerse mensualmente: se calcula la cuota patronal y la de la trabajadora sobre la base correspondiente y se ingresa en el sistema. Muchas administraciones ofrecen formularios y canales telemáticos para domiciliar los pagos.
Si prefieres, puedes contratar una gestoría que tramite altas, bajas y nóminas. Aunque implica un coste adicional, reduce el riesgo de errores. Si gestionas tú mismo, guarda todos los justificantes: contrato firmado, nóminas, recibos de pago de cotización. Estos documentos te protegerán en inspecciones o reclamaciones.
Recomendaciones prácticas para empleadores y empleadas
Algunos consejos para que todo funcione sin sorpresas: 1) firma un contrato por escrito que detalle jornada, salario, alojamiento y descansos; 2) prorratea pagas extras o deja constancia del método de cálculo; 3) documenta el valor de la manutención si se acuerda; 4) cumple los plazos de alta y pago; 5) revisa anualmente la base a efectos de actualización salarial o convenios.
Evita acuerdos informales que no quedan por escrito: pueden derivar en reclamaciones laborales o recálculos de la Seguridad Social. Piensa la contratación de una interna como una relación laboral más, con obligaciones mutuas: derechos a descansos, vacaciones retribuidas y protección social a cambio de la prestación de servicios.
¿La interna paga algo de su salario a la Seguridad Social?
Sí. En la mayoría de los sistemas la trabajadora aporta una parte de su salario bruto a la Seguridad Social. Esa cantidad se descuenta en la nómina y cubre contingencias comunes, desempleo y formación. En nuestros ejemplos orientativos usamos un porcentaje aproximado del 6–6,5%. En la práctica, el importe exacto depende de la normativa vigente y de la base de cotización que corresponda al salario pactado. Es importante que la trabajadora consulte su nómina para verificar la retención y que el empleador le facilite un recibo mensual detallado.
¿Qué ocurre si no doy de alta a la interna?
No dar de alta a una interna puede acarrear sanciones administrativas y la obligación de regularizar con intereses las cotizaciones impagadas. Además, la trabajadora puede reclamar derechos laborales y prestaciones no percibidas. Desde el punto de vista práctico, dar de alta protege a ambas partes: garantiza acceso a prestaciones por incapacidad, jubilación y desempleo de la trabajadora y evita responsabilidades patrimoniales para el empleador. Si existe duda, conviene regularizar la situación cuanto antes.
¿Se puede descontar la manutención de la base de cotización?
La manutención y el alojamiento pueden valorarse y, en algunos casos, no integrarse totalmente como retribución en especie en la base de cotización, según la normativa aplicable. Sin embargo, hay límites: no se puede reducir la remuneración por debajo del salario mínimo y conviene documentar por escrito el acuerdo sobre cómo se valora la comida y el alojamiento. Cada caso debe valorarse con cuidado, porque un mal acuerdo puede derivar en una regularización por parte de la Seguridad Social.
¿Cómo varía el coste si la interna trabaja noches o horas extraordinarias?
Las horas nocturnas, festivas o extraordinarias suelen tener retribuciones y complementos específicos que aumentan la base de cotización si se integran en el salario. Además, las horas extraordinarias pueden generar recargos o cotización adicional. Por ejemplo, si hay plus nocturno, ese importe se incorpora a la retribución y, por tanto, a la base en la medida que la normativa indique. Para planificar el coste real, suma estos complementos al salario bruto y aplica las mismas fórmulas de cotización.
¿Qué derechos tiene una interna en términos de vacaciones y permisos?
La interna, como cualquier otra trabajadora, tiene derecho a vacaciones retribuidas, descansos diarios y semanales, y permisos por situaciones personales recogidas en la normativa laboral. El tiempo de convivencia no anula los derechos: si la jornada incluye noches, debe garantizarse el descanso efectivo; muchas veces se pactan turnos o compensaciones. Es esencial reflejar el calendario de vacaciones y descansos en el contrato o en un acuerdo escrito para evitar conflictos.
¿Cómo puedo calcular rápidamente el coste total para mi presupuesto?
Fórmula rápida: coste mensual total = salario bruto mensual + (salario bruto × porcentaje empleador). Para obtener el salario neto aproximado: salario bruto − (salario bruto × porcentaje trabajadora) − impuestos si aplican. Usa porcentajes orientativos hasta consultar la normativa vigente. Por ejemplo, con base 1.300 €, empleador 29% y trabajadora 6,35%: coste total ≈ 1.300 + 377 = 1.677 € y salario neto ≈ 1.300 − 82,55 = 1.217,45 €.
